martes, 19 de marzo de 2019

Hombres, padres, José

He visto en redes sociales que estas tres palabras son tendencia.

En muchas partes se contempla y celebra la paternidad. Se aplaude a los buenos padres y se recuerda a los que no son como deben, un poco, sus deberes. Las imágenes y las frases, las alabanzas y los reclamos, abundan. Así que allí donde sea así: feliz día de los padres.

La otra palabra es hombre. Día del hombre, he leído. No sé qué tan cierto sea pero si lo es pues... ojalá sea ocasión para retomar lo que implica la masculinidad sabiendo que, en todo caso, parece que su rostro ya no es tan único y que puede haberla ruda pero también no tanto e incluso llegando a tener expresiones dulces y hasta débiles que, hoy por hoy, son más y más aceptadas aunque no aún lo suficiente.

Finalmente, José. El padre legal de Jesús. Se le llama justo y bueno. Un buen padre y un buen esposo que, probablemente, contrajo matrimonio a eso de los 30 cuando ya podía pagar la dote y moriría joven como era normal en su tiempo. Pero su figura está allí presente en los evangelios y hoy se le mira como padre y esposo, como hombre, como persona buena y justa. Esto así porque su rol laboral se mira el 1de mayo.

Bien... tres palabras y tres retos. Reforzar la figura del padre, ampliar la expresión de lo masculino y construir personalidades a la luz de José para que este mundo sea un poco mejor...


lunes, 18 de marzo de 2019

Christian Felber y la nueva economía con rostro humano

Hace ya algunos años que A. Sen habló de una nueva economía con rostro humano y decía que lo que importa es la gente.

Su reflexión fue apuntalada por el Nobel de Economía de 1998 y luego vinieron otras reflexiones como las de Marta Nussbaum y la economía de comunión de los Focolares o la animada por Benedicto XVI.

Ahora resuena la reflexión de un joven economista nacido en 1972 y que piensa en la linea de esa economía mas de comunión y con corazón humanista.



Recientemente, he mirado una entrevista que encontré en la red y publicada por Ethics y que resulta de lo más educativa y animadora.

Felber habla de una nueva forma de comprender el comercio, de la urgencia de asociar libertad y ética y además de una aproximación a lo económico más como ciencia social y, por tanto, más pensando en la gente.

Una visión del tema económico con un rostro novedoso y muy oportuno en tiempos en que contemplamos un mundo dividido y con una brecha tremenda entre los que tienen o los que no. Puede que, de repente, hasta podamos por esa vía construir un mundo mas humano, más solidario y más lleno de personas preocupadas por el bienestar integral de las personas y no sólo por los índices que ofrecen esos macro números que cada vez resultan más y más fríos y vacíos de sensibilidad.

Para leer màs...


Un detalle al inicio de semana...


domingo, 17 de marzo de 2019

Entre miedos y luces

Hoy la sociedad, el barrio, nosotros... estamos llenos de miedos. Miedos de diferentes colores, tamaños y temas pero miedos al fin.

Miedos de esos que llevan a la ansiedad y a temblar sin motivo. Miedos que nos hacen suponer mil cosas que, sin duda, empeoran el pánico cotidiano y que da a toda hora, a cualquier hora, cuando sea. A veces son miedos reales y otros provocados, sea por nosotros o bien por alguien que ama vernos sufrir a menudo y a profundidad.

En este domingo, las personas que asistan a la liturgia cristiana van a contemplar a un personaje donde se mezcla la fe, la lucha, el preguntarse y... el miedo.

Hoy Abrahám teme. En un monte, sólo, al fin del día, casi de noche. Allí siente terror.



Pero luego de que logra manejarlo tiene una ventaja... hay alguien que llega a animarle, a reconocerle su momento difícil y su valentía. Una presencia que acompaña. En fin, una luz en medio de la oscuridad.

Una luz como esa de la que hoy habla también Pablo y una luz como la que se desprende, como hoy también se hace ver, de Jesús en lo alto del Tabor.

Para superar los miedos hace falta no llevar la pena solos. Hay que dejarse acompañar y sobre todo, descubrir esa presencia que debe acompañar y animar, como ocurrió con el Patriarca de que nos habla Génesis... La idea es dar pasos, lograr llevar la ansiedad con ayuda y aplacar un poco la imaginación para que no empeore las cosas.

Se puede? Pues al menos, hay que intentarlo...


sábado, 16 de marzo de 2019

En medio de esta turbulencia actual...

No sé cómo la pasan ustedes cuando hacen un vuelo y la turbulencia es seria. Se piensan muchas cosas. Al menos, me pasa a mí.

Pero casi nadie logra pasar, en esos momentos, de cierto miedo. Cierto temor. Inseguridad de cara al siguiente minuto y un poco de esperanza en que los que van en la cabina sepan lo que hace...

Hoy vivimos en el mundo tiempos turbulentos e igual, esperamos que la gente al frente de las decisiones sepan lo que hacen aunque ello no nos vacuna de pensar muchas cosas y temer otras.

Tenemos inseguridades en las ciudades, vidrieras quebradas en París, hambre y muerte en Venezuela, un triste aniversario en Siria, guerras eternas en el norte de Africa, Europa desunida y en crisis, el medio ambiente casi irreparable, la pobreza aumentando en América latina de manera increíble, EEUU en situación compleja, una carrera armamentista reanimada y de feria los atentados anti-religiosos pululan contra todos los credos y con las técnicas más diversas, desde bombas hasta el descrédito no siempre fundado pero animado por los medios y las redes sociales.



En fin, un desastre que parece no querer ser otra cosa a corto plazo.

Qué nos queda hacer...? Yo creo que hay tres palabras que nos animan. Una, respeto. Otra, justicia. Y finalmente, vida.

Respetar implica vivir y dejar vivir. Eso lleva a tolerar y al diálogo real.

Justicia es promover equidades e inclusiones. Se trata de no mirar de modo indiferente el sufrimiento ajeno y menos aún provocarlo. Y luego, dar a cada quien lo suyo empezando por los más urgidos.

Vida no es otra cosa sino el valor primero y el derecho humano fundamental. Se trata de crear un macro habitat en el que todos cuenten... no por su utilidad ni tampoco por su visibilidad únicamente. Cuenta el anciano enfermo, el niño por nacer, el campesino con hambre o el habitante de la calle que está por morir de frío.Cuenta, a fin de cuentas, la dignidad de cada quien.

Sólo tres palabras y puede que surja así una comunidad mundial diferente, más ética y menos egoísta.


jueves, 14 de marzo de 2019

Michiko Kakutani y los efectos de la posmodernidad en nuestro hoy

Pues resulta que la famosa M. Kakutani viene a decir cosas que en algún momento se criticaron, unos dijeron que eran sólo pesimismos de neuróticos y ahora pues parece que no era tan así... lástima que esta critica de literatura sólo se fije en la derecha, como si la izquierda no hiciera lo mismo o aún cosas peores a la hora de mentir, exagerar o pactar con la corrupción.



Se dijo que la posmodernidad implicaba riesgos... muchos dijeron que no.

Se advirtió de los peligros de combatir la posibilidad de  hablar siquiera de verdad... y muchos dijeron que ese término ya no tenía sentido en tiempos de relativismo total.

Se pensó que la certeza era una meta. Pero otros dijeron que jamás era así la cosa y que lo que quedaba era sencillamente, opinar. Y ello nos ha llevado a la espantosa superficialidad que nos carcome por doquier.

Bueno pues ahora resulta que la posmodernidad sí era un desastre, el relativismo un peligro y deconstruir y derruir todo sin proponer mucho o nada, sí era una tragedia.

Bueno... hoy las redes y la plaga de las fake news nos ahogan y la falta de certezas y de seriedad en el pensamiento nos liquidan y condenan a la insignificancia de que habló Castoriadis...

Muy tarde para reaccionar? Ojalá no.

Para saber mas... aquí

martes, 12 de marzo de 2019

Libros, autoayuda y librerías

Eso de ir por librerías es irresistible. Se mira una librería y difícilmente no se acaba por allí mirando un poco alguna novedad o promoción.

Pues ayer fui por allí. De librerías pero solo "ver y no tocar" como decía mi madre.

A veces los precios y la billetera en crisis obligan pues a eso... solo ver.



Con todo y todo, además de los precios a veces exagerados, me llamó la atención una cosa. Esto es, la cantidad de libros acerca de eso que los anaqueles bautizan como "autoayuda".

En ese anaquel y bajo ese nombre cabe de todo. Allí hay libros sobre el manejo del stress, sobre cómo ser buenos padres y mejores esposos y esposas. En esa zona de la librerías hay textos con consejos para el que está triste o para el que no desea estarlo, para el que busca el éxito o bien, reafirmalo; y hasta la clave perfecta para ser mejor líder. No faltan los libros con frases cortas "inspiradoras", alguno que otro texto -un poco New Age- sobre ángeles resguardadores y no faltan los que dan recetas acerca de cómo avanzar por la vida entre luces y nubes casi de modo permanente.

Y claro, no faltan los lectores que, en algún momento un poco oscuro de la vida, recurren a esos anaqueles para buscar una palabra de ánimo, un consejo ante la crisis o bien, una manera de sentir que el túnel sí acaba con alguna luz. Libros que, de alguna manera, hagan de confidentes ante demasiada soledad, de confensores ante la desatención de las Iglesias a sus fieles o de orientadores ante las cuotas altas de las sesiones en los sofá de los psicólogos.

He leído alguna vez algunos. Cuando se pasan momentos difíciles se busca y se busca la clave para salir de ellos.

Hay libros de autoayuda mejores y otros no tanto. Los hay realistas y otros desesperadamente optimistas. Los hay ingenuos y otros mas aterrizados en la vida real. Los hay best seller que enriquecen a algunos autores que escriben libros como por docenas y con su equipo de iluminados con gran capacidad para poner obviedades con cara de recetas infalibles hacia la felicidad. En fin, de todo.

Vale la pena gastar mucho en esos textos? Creo que no. Alguno? Sí, porqué no pero hay que ensayar alguna que otra vía. Por ejemplo, el café con un amigo, un rato de meditación, llevar algún diario, la tertulia con el pastor o el sacerdote, enfrentar los problemas con optimismo, evitar ahogarse en vasos de agua y no hacer mucho caso a esa "loca de la casa" que es la imaginación (sobre todo, cuando de cosas oscuras se trata). Puede que mas que leer es hacer. Y hacer incluso lo que leímos -poco pero bueno-  y lo que nos sugirió.

Pero se trata de hacer... solo leyendo o conocer lo que otros hicieron alguna vez y fue genial pues no es suficiente, dado que fue genial para ellos pero no necesariamente para nuestro mal momento o nuestro proyecto de vida.

Demos pasos... es buen inicio.Hacer!





Redescubriendo encuentros y convivencias

En este tiempo marcado por la información, el conocimiento y las nuevas tecnologías, las redes sociales parecen una revolución en todo senti...